Se cumplen 33 años desde que el huracán Joan tocó tierras nicaragüenses, el cual destruyó a su paso varios territorios del Caribe Sur, entre...

33 años desde Joan, el huracán que cambió el rostro de Corn Island

Se cumplen 33 años desde que el huracán Joan tocó tierras nicaragüenses, el cual destruyó a su paso varios territorios del Caribe Sur, entre ellas Corn Island. 


Comparto parte de la conversación que tuve con mi bisabuela hace siete años, y que logré anotar, en su momento, para otro artículo, donde me relató de manera breve sobre la experiencia vivida tras el paso de este fenómeno. 



“Era la tarde del viernes 21 de octubre de 1988, había un silencio por todos lados, el mar estaba quieto como aceite en una botella —aunque días antes habían fuertes vientos del norte—, de repente, empezó a entrar con fuerza el viento luego de horas de calma, poco a poco, hasta que después de las seis de la tarde, la marea iba subiendo. El huracán estaba cada vez más cerca, decíamos todos”. 


Esa noche, según reportes del Gobierno de Nicaragua, Joan llegó a suelos nicaragüenses alrededor de las 10:00 p. m., siendo Corn Island el primer lugar en recibir este fenómeno, donde ya para la madrugada del 22 de octubre, estaba tocando tierras al sur de la Costa Caribe. 


Las autoridades del Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales, Ineter, habían informado días antes que, “Joan avanzaría hacia las costas del Caribe de Nicaragua” y que, “el huracán se desplaza sobre el mar Caribe con dirección hacia el sur, aproximándose a las Islas de Corn Island y la ciudad de Bluefields”. 



Según el Centro Nacional de Huracanes de los Estados Unidos, la madrugada del miércoles 19 de octubre, Joan seguía con dirección hacia el Caribe de Nicaragua, donde ya para las seis de la tarde dejó de ser tormenta tropical para convertirse en un nuevo huracán de la temporada que amenazaba a Nicaragua.


“Recuerdo que la gente no podía dormir, sobre todo los niños, todos estábamos asustados. Algunas personas, principalmente los hombres, estaban pendientes en caso de alguna emergencia, lo único que podíamos hacer en ese momento era orar y esperar que pasara lo peor”.


“Algunas familias se albergaron en las escuelas, otros en las iglesias o en casa de vecinos. Nadie sabía que es lo que iba a pasar, era la primera vez que vivíamos algo así, solo me acordaba de lo que me dijo una vez mis padres cuando era niña, sobre un huracán feroz que pasó hace mucho, antes que ellos nacieran”.



Luego de que pasara esa larga noche, al siguiente día, la mañana del 22 de octubre, todo estaba calmado, la paradisíaca isla de Corn Island que estaba repleto de árboles de cocos y con extensas playas no se veía igual que hace unos días. Todos los árboles estaban en el suelo, algunas casas, iglesias y escuelas destruidas. “Lo verde de las islas estaban totalmente destruido, los suampos (humedales) estaban sucios y contaminados, las playas no eran como antes”.



A 33 años de aquel acontecimiento, Corn Island sigue en vías de desarrollo, la construcción de más casas, negocios y el aumento de la actividad turística han sido notables.

Este fenómeno marcó la vida de muchas personas, cambió el rostro de Corn Island, quedando solo en la memoria de muchos ‘la primera cara de este paraíso’. 


Desde aquel entonces, las islas no han vuelto a vivir otro fenómeno como Joan, y los locales esperan con mucha fe que no suceda tampoco.