Nicaragua tuvo dos procesos de “colonización”, la española e inglesa, los cuales han forjado la actual realidad sociocultural y lingüístico ...

La Nicaragua española e inglesa


Nicaragua tuvo dos procesos de “colonización”, la española e inglesa, los cuales han forjado la actual realidad sociocultural y lingüístico de la nación centroamericana, por lo que, desde las regiones de la costa Caribe hasta la región del pacífico, la cosmovisión, historia, cultura, costumbres, tradiciones, creencias y lenguas de los pueblos indígenas y afrodescendientes son distintas que la de los llamados mestizos.

La Nicaragua española

Con la llegada de Cristóbal Colón en 1492, la América precolonial cambió drásticamente, de tal forma que fue el inicio de un proceso de mestizaje, migración cultural, de ideologías y sometimientos. Los portugueses, francés, neerlandeses y británicos también tuvieron su parte en la conquista de los pueblos originarios, cada uno de forma distinta, o por lo menos así lo detalla la historia.

 
En Nicaragua, el 12 de septiembre de 1502, 10 años después que Colón desembarcara en las islas de Guanahan, hoy las Bahamas, el navegante italiano llega a las costas del Caribe de Nicaragua, específicamente a Cabo Gracias a Dios, refugiándose de una tormenta que lo alcanzó en alta mar, esto fue en su cuarto y último viaje. De esta forma, según textos históricos, el almirante genovés “descubrió” Nicaragua. 

No mencionó mucho en sus escritos los territorios que avistó en su paso por el país, en comparación a como lo ha hecho de otros lugares, pero si anotó el nombre de varios lugares que renombró, por ejemplo, al actual Río Escondido lo llamó “Río del Desastre”, esto después de haber perdido a uno de sus naves ahí y a dos de sus tripulantes que se ahogaron.

Las islas de Great Corn Island y Little Corn Island Colón las bautizó un 17 de septiembre de 1492 como "Islas Limonares" después de haber observado un sinnúmero de árboles de este tipo de fruta tras su paso entre ambos territorios insulares. 

El lugar que divide a Honduras con Nicaragua en el Caribe, de nombre Cabo Gracias a Dios, también fue dado por el navegante italiano, ya que, fue ahí donde se refugió de la tormenta o huracán que lo dirigió a tierras centroamericanas.

Gil González Dávila fue el primer explorador de la conquista española que visitó la región del pacífico de Nicaragua entre los años 1522 y 1523. Tuvo contacto con el cacique Macuil Miquiztli, mejor conocido como Nicarao. Según textos históricos, González aprovechó para bautizar bajo la fe católica a unos 9.017 personas pertenecientes a la tribu de Nicarao, además se recogieron 18.506 pesos de oro bajo. 

Se trasladó a otros puntos de la región nicaragüense, donde igual bautizó a otros indígenas y se llevó los oros que tenían. Hubo varios enfrentamientos con algunas tribus, lo que provocó la muerte de centenares de ellos y varios hombres de Gil González.

En 1524, Francisco Hernández de Córdoba, enviado por el gobernador de Castilla de Oro, Pedro Arias Dávila, fundó las tres primeras ciudades en la ahora Nicaragua; Granada, a orillas del Lago Cocibolca; Santiago de los Caballeros de León, a orillas del Lago Xolotlán y Ciudad Antigua en Nueva Segovia. De esta forma, el Reino Español inició su proceso de imposición y migración de sus políticas y forma de gobierno, costumbres, creencias y tradiciones a estos pueblos.

Desde este momento, las ideologías y creencias de los pueblos originarios fueron irrespetados, forzados a adaptarse al sistema impuesto por los españoles. Muchas mujeres fueron violadas, muchos fueron asesinados o esclavizados y a la mayoría se les obligó a rechazar sus creencias ancestrales para apropiarse de la fe cristiana a través de la iglesia Católica. Es de esta forma como el pacífico de Nicaragua fue “colonizada” por los españoles, dando comienzo a la Nicaragua Española o Mestiza.

La Nicaragua inglesa o británica

Los ingleses empezaron a ocupar extraoficialmente la Mosquitia, hoy la región del Caribe de Nicaragua, desde 1633, teniendo sus repercusiones lingüísticas y políticas en esa zona respecto a los grupos de origen africano e indígenas residentes en este territorio.

Los primeros colonos británicos que arribaron a Nicaragua, se establecieron en la Isla de Providencia, hoy en día territorio colombiano, que antes era parte de la Mosquitia, en 1633, cerca de la costa Caribe, y se dedicaron a una especie de comercio primitivo, intercambiando productos con los indígenas misquitos ​ y, en menor medida, también con los mayangna-ulwa y ramas.

Asentados específicamente en Cabo Gracias a Dios y en Bluefields,​ los ingleses cedían mercancías manufacturadas tales como pistolas, machetes, camas, espejos, entre otras, a los amerindios, a cambio de cacao, pieles de animales, zarzaparrilla, hule, madera, y conchas de tortugas.

La formación de una colonia inglesa en la región provocó que España protestara, pero, aun así, Inglaterra logra crear extraoficialmente una colonia en la costa Mosquitia, hoy Caribe de Nicaragua.

Con la llegada de los ingleses, se fortaleció el sistema monárquico o gobierno autónomo que los indígenas de este territorio habían creado hace mucho tiempo y siendo su primer rey el misquito conocido como "Old Man", según relata textos históricos. 

De esta forma, el Reino de la Mosquitia que se extendía desde el este del Cabo de Honduras hacia el sur, a través de todo el litoral Caribe centroamericano, hasta el río San Juan o las Bocas del Toro de Panamá, se convirtió en un reino y protectorado de la Corona Británica que contaba con el respaldo militar de Gran Bretaña.

Los ingleses importaban desde África esclavos negros, los cuales ocupaban para sembrar en los campos y hacer las tareas en sus hogares. En 1841, se liberó a todos los esclavos del Reino de la Mosquitia por orden de la reina Victoria I de Inglaterra, fue el coronel Alexander McDonald's, superintendente inglés en la Honduras Británica, hoy Belice, quien tuvo la tarea de comunicar este mensaje a todos los dueños de esclavos. Corn Island era el último lugar en ser emancipado la mañana del 27 de agosto del mismo año.

El 14 de marzo de 1849 llegó a Bluefields los primeros misioneros de la Iglesia Morava, una religión de origen alemán. Entre los misioneros había enfermeras, carpinteros y maestros, quienes iniciaron a construir escuelas, centros de salud y un hospital en Bilwaskarma, en la Costa Caribe Norte, que ahora funciona como un centro de salud. 

Los moravos se encargaron de educar y evangelizar a los residentes del Caribe, tuvieron presencia en esta región con el permiso de la Corona Misquita y visto bueno de los Británicos, fue de esta forma como comenzó la evangelización y la educación formal en lo que hoy se conoce como la región del Caribe de Nicaragua.

Los hijos del rey de la Mosquitia eran enviados a estudiar a Inglaterra, Jamaica o Belice, para posteriormente regresar y servir en la monarquía, los idiomas como el miskito, rama, mayangna-ulwa eran conservados y respetados, igual las tradiciones ancestrales y espirituales, que por un tiempo fueron prohibidas por los mismos moravos, pero gradualmente introducido como parte de las costumbres de la misma fe.

La Mosquitia fue "reincorporada" a Nicaragua el 12 de febrero de 1894, tras la militarización de Bluefields por el general Rigoberto Cabezas, quien fue mandado por el presidente liberal José Santos Zelaya, para regresar a Nicaragua, la región que, según el Tratado Zeledón-Wyke del 28 de enero de 1860, era sujeta a la soberanía nicaragüense. 
 
Moraleja

La "colonización" de los españoles fue de forma violenta y arrebatadora, forzaron a los indígenas del pacífico a someterse bajo sus mandatos y creencias, mientras que, en el Caribe, los ingleses establecieron relaciones comerciales e incluso ofrecieron protección, no trajeron consigo sus creencias ni forzaron a los pueblos del Caribe a obedecerlos o a creer en lo que creían ellos y si fuese así, fue de una manera poca violenta.

Estos pequeños detalles es la que provocó la diferencia que hoy conocemos entre ambas zonas de Nicaragua; en el Caribe se habla el inglés y el creole y la mayoría de los pueblos indígenas aún conservan sus lenguas y costumbres, mientras que, en el pacífico, es lo contrario, sobre todo con el idioma y rituales ancestrales, ya que sus ancestros fueron obligados a adaptarse a lo ajeno.

Hablar o decir la Nicaragua Española e Inglesa no es dividir al país, o decir que una parte es mejor que la otra, simplemente es referirse a la realidad actual, sociocultural y lingüístico, así como sus antecedentes históricos. 

Lo importante no es lo que pasó, sino lo que estamos haciendo hoy para el bienestar de nuestra nación y la conservación de nuestras costumbres ancestrales.